NUEVA YORK, 27 January 2017 /PRNewswire Policy/ — “Con voluntad política, la guerra en Yemen puede terminar”, afirmó el enviado especial de la ONU para ese país, Ismael Ould Cheikh Ahmed, durante una reunión este jueves en el Consejo de Seguridad.

Cheikh Ahmed aseguró que la solución al conflicto no es la violencia, señalando que la actual operación militar del Gobierno yemení y Arabia Saudita ha provocado una escalada en los ataques por aire y tierra.

“Los civiles siguen sufriendo de los ataques indiscriminados en zonas residenciales y estos ataques se han elevado en días recientes, los ataques aéreos y combates terrestres han aumentado también en el litoral occidental. Yo estoy convencido de que no es posible encontrar una solución militar”, dijo.

El enviado especial y su equipo se han reunido con ambas partes del conflicto y planean una reunión de 5 días en la que se espera se desarrolle un plan de implementación conjunto para asegurar el éxito y la sostenibilidad de la cesación de hostilidades.

“Las propuestas que he presentado están bien equilibradas, reflejan las preocupaciones y necesidades de ambas partes y toman en consideración la situación política, de seguridad y social del país”, declaró Cheikh Ahmed.

Por su parte, Stephen O’Brien, el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, informó que dos tercios de la población, 18.8 millones de personas, está en necesidad de asistencia humanitaria, 2 millones están internamente desplazados y 5.000 familias han emigrado del país.

En datos aún más preocupantes, 1.400 niños han sido asesinados desde que comenzó el conflicto y la misma cifra ha sido reclutada forzosamente por las partes.

O ‘Brien pidió al Consejo de Seguridad que hiciera un nuevo llamado para el cese definitivo de las hostilidades y utilizara su influencia para que entre otras cosas, ambas partes protejan a los civiles, permitan el acceso de la ayuda humanitaria y respeten el derecho internacional.

Las hostilidades en Yemen comenzaron desde marzo de 2014, más de 7.000 yemeníes han muerto y más de 40,000 han sido heridos.

SOURCE Centro de Noticias ONU